
La Garnatxa, con toda su diversidad de pieles, colores y acentos, fue la protagonista de una noche especial en Més de Vi. El pasado 9 de octubre, el restaurante se convirtió en un pequeño altiplano mediterráneo con acento de Terra Alta, gracias a una cena maridaje en la que los vinos de Herència Altés encontraron en la cocina de temporada su mejor compañero de viaje.
