En la mesa de Més de Vi: codorniz en escabeche con hoja de roble

La codorniz en escabeche tiene algo de plato clásico, pero aquí, en Poblenou, no llega a la mesa como una pieza solemne ni pesada. En Més de Vi la trabajamos con lechuga hoja de roble, granada, remolacha amarilla y vinagreta de laurel para llevarla hacia un registro más fresco, vegetal y fácil de compartir. Si quieres probarla, puedes reservar mesa y venir a descubrir cómo encaja dentro de nuestra carta.
Codorniz en escabeche, versión ligera
La base del plato es una codorniz en escabeche trabajada para mantener el carácter sin que domine el conjunto. El escabeche está presente, pero no se impone. Aporta profundidad, acidez y ese punto que abre el apetito sin saturar.
Por su parte, la textura de la codorniz, desmenuzada y jugosa, permite que el plato se mueva con facilidad. No es, por tanto, un inicio pesado, sino un punto de partida que prepara el ritmo de lo que viene después.
Hoja de roble, granada y remolacha amarilla
A partir de ahí, el plato se abre. La lechuga hoja de roble introduce frescura y actúa como base vegetal del conjunto. A su vez, la granada aporta contraste, con pequeños golpes de acidez y dulzor que aparecen de forma irregular en cada bocado.
En esa misma línea, la remolacha amarilla suma un matiz más suave que la roja, tanto en sabor como en presencia. No invade, pero está, y completa un equilibrio en el que cada elemento tiene su espacio sin competir.

¿Por qué funciona este plato?
Porque no se apoya en un único eje. La combinación entre la codorniz escabechada, los elementos vegetales y la vinagreta de laurel genera un plato que se mueve entre lo fresco y lo profundo sin quedarse en ninguno de los dos extremos.
Funciona bien como platillo para empezar, ya que abre sin cansar y deja margen para seguir. Es un plato que acompaña el ritmo de la mesa, no lo condiciona.
Dentro de la carta de Més de Vi, este tipo de propuestas encajan precisamente por eso: permiten empezar la comida con algo reconocible, pero con suficiente matiz como para no caer en lo previsible.
Si te apetece probarlo en mesa, lo más sencillo es reservar en Més de Vi y asegurarte sitio. A partir de ahí, el plato hace su parte.