En la mesa de Més de Vi: puerros confitados con vinagreta de naranja

Hay platos que demuestran que la sencillez, cuando está bien trabajada, puede ser profundamente sabrosa. Los puerros confitados son un buen ejemplo de ello. En Més de Vi los tratamos con calma y respeto, dejando que el producto marque el ritmo y que cada matiz tenga su espacio en el plato.
Estos puerros confitados con vinagreta de naranja, emulsión de aceituna Kalamata y anacardos tostados son una propuesta vegetal pensada para disfrutar sin etiquetas. Es decir, igual de atractiva para quienes buscan opciones vegetarianas, las tenemos tanto en carta como en la Fórmula de Mediodía, como para quienes simplemente quieren comer bien.
Puerros confitados, la base del plato
El confitado lento permite que el puerro muestre su cara más amable: textura melosa, dulzor natural y una profundidad que sorprende. Cocinados a baja temperatura, los puerros confitados se convierten en el eje del plato, demostrando que un ingrediente humilde puede sostener una propuesta completa cuando se trabaja con atención. En boca, el resultado es suave y envolvente, con ese equilibrio que invita a seguir comiendo sin sensación de pesadez.
Un juego de contrastes bien medido
Para acompañar esa base vegetal, el plato se completa con una vinagreta de naranja que aporta frescura y un punto cítrico muy bien integrado. No se trata de un golpe de acidez, sino de un matiz que ilumina el conjunto y equilibra el dulzor natural del puerro. Por otro lado, la emulsión de aceituna Kalamata suma profundidad y un toque salino. Por último, los anacardos tostados aportan el crujiente necesario para cerrar el plato, añadiendo un contraste que se agradece a medida que avanza el plato.

Un plato vegetariano para todos los públicos
Estos puerros confitados funcionan especialmente bien como entrante para compartir o como primer plato en una comida relajada. Es una propuesta ligera, pero con carácter, que encaja a la perfección con la manera de entender la cocina en Més de Vi: producto de temporada, equilibrio y respeto por los sabores. También es un plato que suele sorprender incluso a quienes no suelen decantarse por opciones vegetales, precisamente por su profundidad y su armonía.
Con qué vino lo acompañamos
Para acompañar este plato, recomendamos vinos blancos con textura y buena estructura. Un ejemplo perfecto es el Brisat de Terroir Sense Fronteres, elaborado con Garnatxa Blanca en la D.O. Montsant, cuya ligera maceración con pieles dialoga muy bien con la melosidad del puerro y los matices cítricos de la vinagreta. Un maridaje natural, pensado para disfrutar con calma y dejar que plato y vino se acompañen sin imponerse.
Una invitación a probarlo
Los puerros confitados con vinagreta de naranja, emulsión de Kalamata y anacardos tostados forman parte de nuestra carta y reflejan una cocina honesta, pensada para la mesa y la conversación. Si te apetece descubrir este plato, te esperamos en Més de Vi, en Poblenou.