Visita obligada Més de Vi: L’Auditori de Barcelona

Si buscas un plan cultural en la ciudad que se pueda combinar fácilmente con una comida o una cena en Poblenou, L’Auditori de Barcelona es una visita que merece la pena tener en cuenta. Música sinfónica, conciertos en formatos de lo más variados y un edificio de Rafael Moneo se reúnen en un mismo espacio, muy cerca de Glòries. La propuesta es sencilla: elegir concierto, disfrutar del repertorio y completar el plan alrededor de una buena mesa.
L’Auditori, un referente de la música en Barcelona
Inaugurado el 22 de marzo de 1999, L’Auditori es uno de los principales centros dedicados a la música en Barcelona. Es la sede de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC) y de la Banda Municipal de Barcelona, y alberga también el Museu de la Música.
Pero su actividad va mucho más allá de los grandes conciertos sinfónicos: a lo largo de la temporada, la programación reúne música clásica y contemporánea, formaciones de cámara, jazz y pop, conciertos familiares y actividades educativas, entre otros formatos. Una variedad que se distribuye en sus cuatro salas, preparadas para recibir conciertos de escalas muy distintas, desde la gran Sala 1 Pau Casals hasta espacios más íntimos.
Esa diversidad hace que una visita a L’Auditori de Barcelona pueda encajar con públicos y momentos diferentes: desde escuchar a la OBC, descubrir una formación o un compositor menos conocido, hasta asistir a un concierto familiar o aprovechar la visita para acercarse al Museu. Como la programación varía a lo largo del año, lo más práctico es consultar la agenda antes de organizar el plan y elegir la propuesta que mejor encaje.

La arquitectura de Rafael Moneo en L’Auditori
Aunque la música es el principal motivo para acercarse hasta allí, el propio edificio también merece atención, ya que el proyecto de L’Auditori de Barcelona fue encargado a finales de los años ochenta a Rafael Moneo, uno de los nombres fundamentales de la arquitectura española contemporánea y Premio Pritzker en 1996.
Moneo planteó un edificio capaz de funcionar con autonomía dentro de una zona de Barcelona que, en aquel momento, todavía estaba en plena transformación. Entre sus elementos más reconocibles se encuentra la gran Linterna de acceso, el espacio que organiza la entrada a las principales salas. A partir de ahí, los materiales también ayudan a marcar el recorrido: en el exterior domina el metal, mientras en los auditorios y otros espacios interiores la madera adquiere mayor protagonismo.
En un edificio dedicado a la música, la arquitectura no podía limitarse a lo visual. La acústica formó parte esencial del proyecto y contó con la participación del especialista Higini Arau, sobre todo en el diseño de la gran sala destinada a la música sinfónica. Arquitectura y sonido trabajan así de forma conjunta en un espacio concebido desde el principio para escuchar música, en el que incluso antes de que empiece el concierto merece la pena fijarse en los espacios de acceso, las proporciones del edificio y el cambio de materiales entre el exterior y las salas.

De L’Auditori a Poblenou y Més de Vi
L’Auditori se encuentra en el número 150 de la calle Lepant, junto al entorno de Glòries y el Fort Pienc. Su construcción formó parte de la transformación de este sector de Barcelona, hoy conectado de forma natural con Glòries y Poblenou. Esa ubicación hace que el plan pueda continuar fácilmente en Més de Vi: nuestro restaurante se encuentra en Carrer de Castanys, 2, en Poblenou, por lo que no es necesario atravesar la ciudad para pasar del concierto a la mesa o hacerlo en el orden contrario.
En taxi o coche se trata de un desplazamiento corto y, si apetece caminar, el recorrido permite en unos 30 minutos dejar atrás Glòries e ir entrando poco a poco en las calles de Poblenou. De este modo, música, paseo y una buena comida pueden formar parte de una misma salida sin acumular desplazamientos largos entre una actividad y otra.

Completa la visita con una comida o cena en Més de Vi
A partir de ahí, es el horario del concierto el que marca el plan. Si la función es por la tarde o por la noche, puedes empezar con una comida tranquila en Poblenou y acercarte después a L’Auditori; si prefieres hacerlo al revés, una cena después del concierto permite alargar un poco más la salida y terminar el día alrededor de la mesa.
En Més de Vi encontrarás una carta pensada para compartir, con platillos, tapas y platos de temporada, además de una amplia selección de vinos para acompañar la comida o la cena. Porque combinar música, un paseo por Barcelona y una mesa en Poblenou es una forma sencilla de completar la visita. Reserva tu mesa en Més de Vi y organiza tu próxima salida a L’Auditori con tiempo para disfrutar también antes o después del concierto.